Bitácora Érase una vez
Llevando la Caminata al Territorio Rural
“Esta bitácora recoge material que surgió durante ocho años (por intervalos) de caminar en Amaime, que poco a poco se fue construyendo como método de exploración territorial desarrollado inicialmente en Errantes (2016-2019). En esa serie aprendí a caminar conscientemente los espacios urbanos de Cali, documentando las dinámicas del espacio público entre el centro y el sur de la ciudad.”
2017: El Salto de lo Urbano a lo Rural Llegué a Amaime llevando conmigo la práctica de deriva consciente que había consolidado en Errantes. Acompañando a la Fundación Auxilius Deus en labores sociales, apliqué por primera vez esta metodología en contexto rural, específicamente en Techo Azul, donde las construcciones con plásticos azules reciclados revelaron nuevas capas de comprensión territorial.
Cambalache
El Cambalache es un archivo que se escribe entre la calle y el taller, entre lo que pasa y lo que se siente. Un pseudo libro en proceso, sin final esperado, que acumula fragmentos como un cambalache real: palabras usadas, historias que sirven, pensamientos atravesados por el arte, la sobriedad, el deseo y la ciudad.
Es pseudo libro porque nace de una necesidad personal, no de una ambición literaria. Bitácora emocional de alguien que hace arte, no análisis del arte que produce. Aquí la escritura es desahogo, procesamiento, conversación conmigo misma.
Escribir en El Cambalache es reconocer que el arte se hace con todo el cuerpo y con toda la vida. Los fragmentos acumulados son evidencia de lo que queda fuera del marco, de lo que sostiene en silencio todo lo demás. Esta bitácora crece sin pausa. Escribir aquí es seguir pintando, pero con palabras.